TOCC
De sobra es conocido el TOC, el Trastorno Obsesivo Compulsivo. Mi Ama cree que yo, al igual que muchos masculinos, tengo TOCC, que se usa de forma erótica y metafórica para referirse a una obsesión intensa, persistente y centrada en el cuerpo femenino (especialmente coño y culo). De momento el TOCC no es un diagnóstico clínico.
Ella ha ido a la Terapeuta Ginárquica y le ha dicho que los síntomas del TOCC son:
- Pensamientos recurrentes e intensos centrados en el coño y el culo de la Ama (o de las mujeres en general), que invaden la mente de forma casi constante.
- Impulso fuerte de mirar, oler, tocar, lamer o imaginar esas zonas, incluso cuando no es el momento o no está permitido.
- Ansiedad o agitación cuando no se puede “satisfacer” la obsesión (mirar, servir, oler, etc.).
- Rituales mentales o físicos: contar veces que se piensa en ello, buscar “excusas” para acercarse, fantasear compulsivamente, etc.
- Dificultad para concentrarse en otras tareas porque la mente vuelve una y otra vez al cuerpo de la Mujer.
- Sentimiento de “necesidad” o “adicción” al cuerpo femenino como centro de atención y devoción.
Y la Terapeuta le ha recomendado estas técnicas, que son un poco aversivas, pero ella las prefiere porque las ve más útiles con los sumisos.
1.-Negación y control de acceso
Prohibición total o parcial de mirar, tocar o incluso mencionar el coño/culo de la Ama excepto cuando ella lo permita. Castigo inmediato (verbal, físico o de servicio) si se detecta la obsesión.
2.-Asociación aversiva
Vincular el pensamiento obsesivo con una consecuencia desagradable controlada por la Ama: por ejemplo, una tarea aburrida o humillante, un castigo físico leve (nalgadas, pellizcos, etc.), o la obligación de confesar en voz alta cada vez que aparece el pensamiento.
3.-Reorientación forzada de la atención
Cuando surge la obsesión, la Ama ordena que se centre en otra parte del cuerpo o en un servicio concreto (pies, manos, tareas domésticas, etc.) y castiga cualquier desvío.
4.- Humillación verbal dirigida
La Ama ridiculiza la obsesión (“qué patético que no puedas dejar de pensar en mi coño”, etc.) para generar vergüenza asociada al impulso.
5.- Privación sensorial o de estímulo
Periodos en los que se le niega cualquier estímulo visual o olfativo relacionado, combinados con tareas que exigen concentración total en otra cosa.
6.- Confesión obligatoria y registro
Obligar a anotar o confesar cada vez que aparece el pensamiento, y luego recibir un castigo proporcional. Esto convierte la obsesión en algo “público” ante la Ama y le da control sobre ella.
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