Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2026

La jaula

Imagen
  El sótano olía a humedad, látex y poder femenino. Las tres jóvenes dominantes estaban de pie frente a la jaula metálica, ignorando deliberadamente al hombre desnudo y arrodillado que temblaba en su interior. Hablaban entre ellas con total naturalidad, como si comentaran qué hacer con un mueble nuevo o un perro callejero. Vera, la pelirroja de curvas exuberantes y mirada feroz, señaló con el dedo hacia la jaula mientras se dirigía a sus compañeras: —Mirad qué cara de idiota tiene ya. Mi madre siempre decía que cuanto antes les rompamos la mente, antes se convierten en lo que realmente son: objetos útiles. Propongo que empecemos fuerte. Nada de “suavidad”. Quiero que en una semana ya no recuerde cómo se llamaba antes de llegar aquí. Lina, la rubia de cola alta, sonrió con frialdad y cruzó los brazos, haciendo que su vestido de látex crujiera. —Estoy totalmente de acuerdo. Ayer hablé con mi tía y me recomendó el “protocolo de anulación”. Primero le quitamos el nombre. A partir de ah...

Ginarquía, de madre a hija.

Imagen
  La terraza de la villa mediterránea estaba bañada por la luz dorada del atardecer, pero el único calor que sentía el sumiso era el de la vergüenza que le ardía en las mejillas. De rodillas sobre las frías baldosas, con las manos juntas como un mendigo, el joven miraba hacia arriba con devoción humillada. Valeria, su Ama, lo sujetaba firmemente por la barbilla con su mano enguantada en negro, obligándolo a mantener la mirada fija en sus ojos fríos y orgullosos. A su lado, sentada con la elegancia de quien sabe que el mundo le pertenece, estaba Doña Isabella, la madre de Valeria. Con un cigarrillo entre los dedos enguantados y la fusta negra descansando sobre su regazo, observaba la escena con una sonrisa serena y cruel. —Míralo, madre —dijo Valeria con voz suave pero cargada de desprecio divertido—. Arrodillado como el perro que es, suplicando con la mirada que le permitamos seguir sirviéndonos. ¿No te parece patético? Doña Isabella dio una calada lenta y exhaló el humo directamen...