Carta de Mujer Ginárquica a una amiga, que hasta ahora no es ginárquica... pero lo será.
¡Hola Lola! Ayer estuve pensando en nuestra charla del otro día, cuando me contabas lo cansada que estabas de discutir por tonterías, de sentir que todo era una negociación eterna y que al final nadie quedaba del todo contento. Me dio un poco de pena verte así, porque yo también estuve en ese lugar durante años… hasta que todo cambió. N o sé si te acuerdas de que te conté hace tiempo que mi relación con Luis es ginárquica. Al principio me costó asumirlo del todo, porque suena fuerte, ¿verdad? Pero ahora, después de varios años viviéndolo, solo puedo decirte que ha sido lo mejor que nos ha pasado. Y no exagero. Quiero contártelo como si estuviéramos tomando un café las dos solas, sin filtros, porque creo que te mereces saber cómo se siente desde dentro. Imagínate despertarte cada mañana sabiendo exactamente quién lleva el timón. No hay que estar midiendo fuerzas ni compitiendo por ver quién decide qué. Yo decido las cosas importantes:...